El año 2011 llega a su fín, tan solo quedan unas horas escasas y todo el mundo se prepara para decirle adiós. Aún nos queda tiempo, tiempo para reflexionar, para pensar, para preparar. Tenemos que aprender que los errores que hemos cometido no son en vano, que no todo es de color de rosas y que siempre vamos a tener piedras que se interpondrán en nuestros caminos. Que el único modo de superar algo en afrontarlo, enfrentarse a ello, de cara y la cabeza bien alta. Que nada ni nadie es mejor que cada uno de nosotros, si el mundo no es rosa, tal vez sea azul, o en blanco y negro. Que las caídas nos sirven para hacernos fuertes, para aprender a levantarnos. Somos seres humanos, solo aprendemos a base de errores, cada error, crea una experiencia, una sensación, un sentimiento, y un motivo. Creo que llegados a este punto, solo nos queda por hacer una cosa, recordar cada error, y con él, cada sentimiento, cada experiencia, cada sensación, cada motivo, y tratar de no hacerlo, de no repetirlo, de escojer el otro camino. Pero recuerda que lo peor no es cometer un error, sino tratar de justificarlo.
sábado, 31 de diciembre de 2011
Adiós 2011.
El año 2011 llega a su fín, tan solo quedan unas horas escasas y todo el mundo se prepara para decirle adiós. Aún nos queda tiempo, tiempo para reflexionar, para pensar, para preparar. Tenemos que aprender que los errores que hemos cometido no son en vano, que no todo es de color de rosas y que siempre vamos a tener piedras que se interpondrán en nuestros caminos. Que el único modo de superar algo en afrontarlo, enfrentarse a ello, de cara y la cabeza bien alta. Que nada ni nadie es mejor que cada uno de nosotros, si el mundo no es rosa, tal vez sea azul, o en blanco y negro. Que las caídas nos sirven para hacernos fuertes, para aprender a levantarnos. Somos seres humanos, solo aprendemos a base de errores, cada error, crea una experiencia, una sensación, un sentimiento, y un motivo. Creo que llegados a este punto, solo nos queda por hacer una cosa, recordar cada error, y con él, cada sentimiento, cada experiencia, cada sensación, cada motivo, y tratar de no hacerlo, de no repetirlo, de escojer el otro camino. Pero recuerda que lo peor no es cometer un error, sino tratar de justificarlo.
domingo, 25 de diciembre de 2011
Somos jóvenes, Hagamos la noche nuestra, disfrutemos, bebamos hasta perder el sentido del equilibrio, bailemos hasta que no podamos movernos más. Fumémonos los problemas y pensemos que de noche, todo puede ocurrir. El mundo duerme mientras nosotros reimos, sueñan mientras nosotros lo hacemos realidad. No dejemos que el tiempo pase simplemente, formemos parte de él.
sábado, 24 de diciembre de 2011
I wish.
Carta a los Reyes Magos:
Hace unos años que no escribía nada, pero tal vez sea hora de volver a creer. Queridos Reyes Magos, supongo que ya me habréis estado observando desde donde quiera que estéis. Este año no he sido muy buena, no he hecho mis tareas, no he pensado en los demás, no se me dá muy bien lo de perdonar, y mis notas han sido bastante malas. Pero he de hablaros de una persona. Supongo que ya estareis al corriente de que me he enamorado, y no hace falta de que os diga su nombre. Es un chico adorable, sincero, con defectos y virtudes, con días buenos y días malos, con unos ojos avellana irresistibles, y la más bonita de las sonrisas. Si investigais un poco, os dareis cuenta de que en mis otras cartas os pedía regalos materiales, regalos que se podían comprar, que al final quedaban en el olvido. Este año, es diferente. No os voy a pedir nada para mi, ni tampoco algo que se pueda tener, ver a simple vista. Este año, mi petición es por él. Es para deciros que él últimamente no sonrie tanto como antes, que le falla ese brillo tan bonito de sus ojos. Es para deciros que quiero que vuelva, que vuelvan su sonrisa y sus bobadas, esas de las que me enamoré. Es para deciros, que aunque yo no sea capaz de hacerle feliz, encuentre a esa persona, aquella que aspiramos a encontrar todos y que nos completa, que nos hace felices y que nos da alegrías.
Muchas gracias, queridos Reyes Magos.
Hace unos años que no escribía nada, pero tal vez sea hora de volver a creer. Queridos Reyes Magos, supongo que ya me habréis estado observando desde donde quiera que estéis. Este año no he sido muy buena, no he hecho mis tareas, no he pensado en los demás, no se me dá muy bien lo de perdonar, y mis notas han sido bastante malas. Pero he de hablaros de una persona. Supongo que ya estareis al corriente de que me he enamorado, y no hace falta de que os diga su nombre. Es un chico adorable, sincero, con defectos y virtudes, con días buenos y días malos, con unos ojos avellana irresistibles, y la más bonita de las sonrisas. Si investigais un poco, os dareis cuenta de que en mis otras cartas os pedía regalos materiales, regalos que se podían comprar, que al final quedaban en el olvido. Este año, es diferente. No os voy a pedir nada para mi, ni tampoco algo que se pueda tener, ver a simple vista. Este año, mi petición es por él. Es para deciros que él últimamente no sonrie tanto como antes, que le falla ese brillo tan bonito de sus ojos. Es para deciros que quiero que vuelva, que vuelvan su sonrisa y sus bobadas, esas de las que me enamoré. Es para deciros, que aunque yo no sea capaz de hacerle feliz, encuentre a esa persona, aquella que aspiramos a encontrar todos y que nos completa, que nos hace felices y que nos da alegrías.
Muchas gracias, queridos Reyes Magos.
I´m not a princess.
No soy la típica princesa del cuento de hadas, la que va con un peinado muy aparatoso, con un vestido increíble y unos bonitos zapatos de tacon; La que tiene a un principe idealizado, que viste de azul, que es guapo, que siempre sonríe y está dispuesto a salvarla en cualquier momento, el que busca a su chica perfecta. Soy más bien una chica corriente, a la que le gusta llebar los jeans y las converse con cualquier sudadera, que se hace una coleta sencilla y que tropieza constantemente. a la que no la importa que la señalen con el dedo, y la que no se deja pisotear por nadie. Y mi principe, podría decirse que es verde, ya que los azules destiñen, que tiene una sonrisa perfecta, vive en una casa normal, tiene amigos normales y que antes de tener que salvarme, siempre está a mi lado para no dejarme tropezar, no dejarme caer. Nosé como se sentirán las princesas de los cuentos, pero yo soy feliz así, no me hace falta ninguna carroza que me llebe a un bonito palacio, ni al chico más guapo en kilómetros a la redonda. Porque nosotros nos reimos, lloramos, nos divertimos, y cada vez que le miro a los ojos, siento que ya lo tengo todo, que no necesito nada ni a nadie más. Que sé que somos perfectos cuando estamos juntos, y que podemos superar esos famosos tres metros sobre el cielo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


